La docente no soportó que un ringtone interrumpa su clase y tuvo una reacción un tanto violenta.
Estaba dando una clase de lo más normal, señalando algunas proyecciones y explicando su significado hasta que un alumno decidió atender una llamada y por más que lo hizo en voz muy baja ella no logró aguantarlo e hizo lo que le pareció correcto: destruirle el celular.








